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  • VOX: La Muleta del PSOE

    «España en Libertad», una nueva fórmula elaborada en el laboratorio del Gabinete de Presidencia para mantener motivados a unos electores con cada vez más motivos para sentirse desafectos. Desde fuera parece que el Presidente esté combatiendo molinos de viento, que pretende sean gigantes. No se entiende: «¿cómo puede pensar que ese «espantajo» funciona?» Hay que meterse, para entenderlo, en la cabeza de aquellos a quien va dirigido el mensaje. Y lo cierto es que ya le funcionó en las Elecciones Generales de julio de 2023. VOX, que se empeña cada vez más en parecerse al muñeco de paja que erigieron de él, actúa como muleta del PSOE más débil de su historia; permite a Sánchez, a despecho de no poder alimentar a los suyos con esperanza, jugar la baza del miedo: «yo soy el dique de contención de la extrema derecha»

    Imagen de Pedro Sánchez apoyándose en una muleta con el logo de "VOX". Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo, preocupados detrás de una columna

    ¿Por qué VOX está actuando como una muleta del Gobierno de Sánchez? ¿Se debe a errores propios que hubieran sido evitables? Pues, en cierta medida, la respuesta a esta pregunta es «no». Si quieres entender por qué la emergencia de VOX es causa y a la vez consecuencia de una dinámica polarizada y por qué ello puede ser aprovechado estratégicamente por el PSOE, del mismo modo que el PP pudo aprovechar la emergencia de Podemos jaleando aquello de Vamos a ser Venezuela para ganar las elecciones de 2015, te invito a la lectura de este artículo. El aprovechamiento estratégico de esta coyuntura polarizada puede permitir cosechar votos en el corto plazo -y así fue en las elecciones de 2023 para el PSOE, como en las de 2015 para el PP-, pero tiene consecuencias letales para el sistema político a medio plazo. En este artículo analizaré como los expertos en comunicación del Gabinete de Presidencia han diseñado una estrategia de comunicación, que doy en llamar El Espantapájaros, con la que están zarandeando el fantasma de Franco para generar lo que en retórica llamamos un anclaje, y que consiste en utilizar la metáfora o una asociación para producir una respuesta emocional en el público a efecto de persuadirlo.

    El Dictador Franco, caricaturizado como un espantapájaros
    Esta imagen caricaturesca de Francisco Franco no pretende herir la sensibilidad de nadie, sino alertar de lo peligroso de las dinámicas centrífugas que tensionan nuestros sistemas políticos. Tampoco pretendo en este artículo caer en la trampa de establecer una suerte de identidad entre los grupos de derecha radical actuales, con los de extrema derecha pasados. Yo, particularmente, utilizo las categorías «izquierda/derecha radical» respecto a «extrema izquierda/derecha» para diferenciar los grupos que, figurando en los extremos de un sistema político dado, proponen soluciones radicales a los problemas públicos pero sin abogar por la violencia ni la ruptura con el régimen democrático: es esta última la caracterización que yo hago de partidos como VOX o Podemos y no utilizo frívolamente la categoría de «extremos», decantándome antes por la de «radicales»

    En la campaña de las Elecciones Generales de 2023 la fórmula generada en el laboratorio del Gabinete de Presidencia ya estaba muy avanzada, pero el acabado final del producto ha terminado por llegar con «España en Libertad». El discurso de Sánchez en el acto de inauguración de la serie de actos que harán efeméride de los 50 años de la muerte del dictador es, además de una alocución plagada de trampas argumentales que iremos desgranando, un ejercicio magistral de persuasión: los tres elementos de la retórica, el pathos, logos y ethos, aparecen conjugados en una mezcla de proporciones sumamente equilibradas. Vamos a desgranar qué queremos decir aludiendo a estos conceptos.

    En la tradición clásica, las opiniones de Aristóteles sobre la retórica se basaban en las tres pruebas artísticas del ethos, el logos y el pathos. Argumentaba que, además de adoptar una postura moralmente digna (ethos) y pruebas para apoyar el argumento (logos), el retórico de éxito también debía ser capaz de despertar los sentimientos (pathos). La retórica iba más allá de la mera comunicación verbal del orador y se centraba en su credibilidad moral, o ethos. Un orador modelo era necesariamente moralmente virtuoso (vir bonus) y sólo podía persuadir si su comportamiento contaba con la aprobación social. […] Además del ethos, el éxito retórico también requería una combinación de una heurística eficaz o logos (el contenido racional) con el pathos (el contenido emocional); por ejemplo, podían despertarse sentimientos considerando experiencias humanas fundamentales como la vida y la muerte

    J. Chateris-Black

    El discurso de Sánchez inaugurando «España en Libertad» conjuga estos tres elementos de la siguiente forma: i) hace énfasis en la democracia y los valores democráticos, así como en los valores del Progreso y nos anima a combatir los peligros reaccionarios que amenazan con retrotraernos al pasado; aunque hable en plural y atribuya los éxitos de la democracia y el progreso económico y social al conjunto de la sociedad, está claramente utilizando un plural mayestático y ligando la defensa de la democracia y sus valores a su persona, su Gobierno y su partido, frente a los peligros reaccionarios que nos acechan; además, apela a que rechazar estos peligros y condenar la dictadura es una obligación de todos los ciudadanos, independientemente de su ideología, reforzando discursivamente la idea de que la derecha tiene un problema de nostalgia franquista. Todo ello le permite explotar el pathos, es decir, colocarse del lado bueno de la historia, de bastión democrático contra el autoritarismo, afianzando así su credibilidad; ii) establece una divisoria muy marcada -por momentos torticera- entre lo que era la sociedad española en 1975 y lo que es hoy, para despertar el temor ante lo que señala como un peligro de retroceso y de pérdida de los avances económicos y sociales de los últimos 50 años, los cuales exagera sobremanera -y en buena medida tergiversa-; esta contraposición con un pasado también exagerado y tergiversado le sirve para despertar el mencionado pathos, una respuesta emocional en el público que, por asociación, le lleve fácilmente a discernir quiénes son los «buenos» y quiénes los «malos» mediante un conjunto de atajos heurísticos que le permitan simplificar la realidad; en definitiva, un anclaje en base al cual entender un mundo complejo en términos muy sucintos. iii) utiliza una panoplia de datos -aparentemente neutros, pero como verán más adelante, en su mayoría tergiversados, cuando no simplemente falsos- para construir un relato objetivo sobre un pasado de oscuridad y un presente de luminosidad caracterizado por la libertad, los avances sociales y económicos, y, en definitiva, unas altas cotas de bienestar en contraposición a lo que vivían los españoles allá por 1975. Así, articula un logos que refuerza la credibilidad social/emocional derivada del ethos y el pathos, con una credibilidad de tipo racional: algo así como es una institución, la Presidencia, dando una batería de argumentos objetivos e inapelables. Esta triangulación de estos tres elementos es tan antigua como los sofistas griegos -si es que no ha acompañado al uso del lenguaje desde los albores de la Humanidad- y la forma en que la llevan a cabo, créanme, trasluce a las claras que saben muy bien lo que están haciendo. Los chicos del Gabinete de Presidencia son realmente buenos.

    El discurso de Sánchez empieza en el minuto 33:40

    España en Libertad

    “¿Es España lo suficientemente libre como para recuperar el Guernica?”
    Pedro Sánchez sobre un artículo del Washington Post de 1977

    El Guernica

    Empieza su discurso haciendo referencia a una publicación del Washington Post que se preguntaba si España estaba lista, allá por 1977, para recuperar la democracia. Así, la última voluntad de nuestro pintor más irreverente fue que el cuadro retornara España cuando lo hicieran las libertades públicas. El sueño del pintor malagueño se cumplió -nos recuerda un inspirado Sánchez- en 1981, y el cuadro retornó, “entre lágrimas y aplausos de una sociedad que veía en él el símbolo de su redención”. Continúa señalando que intelectuales afamados de EEUU debatieron durante muchos años sobre si España era lo suficientemente libre para recuperar el Guernica: una falacia de autoridad para reforzar su punto. Seamos serios, a casi nadie le importaban -ni le importan- nuestros asuntos fuera de nuestras fronteras.

    Con esta introducción trata de reforzar su credibilidad, su ethos, ligándola a un elemento simbólico, quizás el cuadro más famoso del siglo XX español, que sirve de anclaje para despertar un pathos; para, en definitiva, evocar una emoción en el público. La apertura del discurso con alusión a una obra pictórica de tamaña importancia histórica deslumbra al público, es en sí una suerte de falacia de autoridad, y tiene el mismo efecto que cuando topamos con un conejo en mitad de la carretera y queda paralizado al recibir las largas. El objetivo subrepticio de esta apertura no es alinear las emociones y la empatía del público con el pintor, con su obra, o con la Guerra Civil y la caída de la II República, sino que tiene el objetivo de alinear las emociones del público y su empatía con el orador, a través del símbolo. Sánchez aparenta ser un ciudadano más, un demócrata más, un amante más de las libertades, que adora la obra del genial pintor malagueño, pero lo que subyace es lo contrario: es el componente simbólico del cuadro lo que se pone a su servicio, y que el orador -que Sánchez- aparezca como aparcado a un lado, humilde ante la luz que proyecta el símbolo, no hace sino aumentar el efecto del truco. Es un mago, un funambulista ejercitando sus peripecias.

    Aquí viene el primer bulo -de no pocos, muchos de hecho, dada la escasa extensión de su alocución-. Es completamente cierta su afirmación de que era un país que estaba «aislado, ensimismado en sí mismo…”, pero su afirmación «pero lo cierto y verdad es que España seguía siendo un país pobre», no es del todo correcta: de los alrededor de 150 estados que existían, España en 1975 ocupaba en torno al puesto 40 en renta per cápita. Es cierto que era pobre respecto a las democracias europeas de su entorno y no pretendo abrir un debate inútil sobre el desempeño económico del franquismo: los primeros 20 años, los de la autarquía y la posguerra, fueron un auténtico desastre, y los 20 siguientes España empezó a perfilarse como una economía emergente; de ser generosos, en el ámbito económico la España franquista obtendría como muchísimo un aprobado raspado, pero el punto que quiero señalar aquí es que el equipo de Sánchez ha desarrollado un discurso con tergiversaciones, imprecisiones, o directamente con asertos falaces, y lo ha hecho con una intención muy clara: la de dar coherencia a un relato particular en un ejercicio de lo que en comunicación política llamamos storytelling. Todos los elementos del discurso están subordinados a esa coherencia interna del relato, pero vamos por partes. Tan solo matizar aquí que España ocupa hoy en torno al puesto 30-35 del ranking mundial en renta per cápita: si en 1975 era pobre por ocupar el puesto 40, hoy debe ser más o menos igual de pobre habiendo escalado un puñado exiguo de puestos…

    GDP per cápita España vs mundo
    https://ourworldindata.org/grapher/gdp-per-capita-maddison-project-database?tab=line&time=1970..latest&country=ESP~OWID_WRL
    GDP per cápita España a precios constantes
    https://datos.bancomundial.org/indicator/NY.GDP.PCAP.KN?locations=ES
    Ranking de España en renta per cápita
    Ranking de España en renta per cápita
    Perplexity a partir de datos del Banco Mundial. El prompt utilizado ha sido:
    «Con datos del banco mundial, ¿qué posición ocupa hoy España en renta per cápita y cuál ocupaba en 1975
    «

    Aquí viene el meollo del asunto:

    «En la España de los años 70, esa que algunos hoy miran con nostalgia, o incluso otros prometen resucitar»

    Pedro Sánchez, 8 de enero de 2025

    Este es el objetivo real de toda la parafernalia puesta en marcha con «España en Libertad». Y no se confundan, créanme si les digo que el target de la operación no es la formación de Abascal, es un torpedo en la línea de flotación de Feijóo. Del mismo modo que la estrategia -declarada o no declarada- del PP en 2015 era transmitir la imagen de que Podemos representaba un peligro de bolivarianización de España, a efecto de erigirse en alternativa al populismo arrinconando a un PSOE que no podría gobernar sin la aquiescencia de la formación de Izquierda Radical, el objetivo hoy de un PSOE extraordinariamente débil es alimentar a sus electores con miedo a la «extrema derecha». No les está dando esperanza, les está movilizando con el miedo, y la dependencia del PP de Vox le arrincona como arrinconó al PSOE en 2015 su dependencia de Podemos. Le hace imposible avenirse los apoyos de ninguna otra fuerza política: el PP gobernará solo si, i) La suma PP-VOX da mayoría absoluta; ii) si el PP obtiene mayoría absoluta por sí mismo. Si utilizamos la jerga de Teoría de Juegos, en este juego de suma cero lo que interesa al PSOE es una derecha radical fuerte, pues esto, por varios motivos, debilita drásticamente al Partido Popular y reduce sus posibilidades de gobernar. Lo mismo ocurría en 2015 con Podemos y el PSOE.

    España en Libertad. Pedro Sánchez el mago. Foto de Feijóo y Franco
    Imagen tomada prestada de un artículo de Pedro J. Ramírez en https://www.almendron.com/tribuna/no-es-contra-franco-es-contra-feijoo/

    El PSOE está aprovechando hábilmente la coyuntura de creciente polarización del país: su espantapájaros predilecto, la derecha radical, fue zarandeado al punto de conseguir una sorprendente victoria en las elecciones generales de 2023: dada la calamitosa gestión del COVID-19, no pocos analistas, encuestadoras incluidas, daban por imposible la victoria socialista. No ganó, pero revalidó el gobierno. Y ello fue gracias a su muleta.

    El laboratorio del Gabinete de Presidencia está explotando la baza de VOX, con una mentalidad cortoplacista e incurriendo en un gran irresponsabilidad, para dañar al PP y cosechar votos. La misma irresponsabilidad en que incurrió el PP cuando utilizó a Podemos, allá por 2014-2016, para dañar al PSOE y también cosechar votos. Y no solo como una estrategia de comunicación, sino que -se dice en los mentideros- Rajoy tenía el máximo interés en que Iglesias apareciera en el máximo de tertulias televisivas posibles. Estrategia Irresponsable porque aliena aún más a los electores dispuestos a votar a formaciones radicales y obliga a los partidos del centro a dejar de competir entre ellos y girarse al extremo para competir centrífugamente con las formaciones radicales que disputan su otrora monopolio en su espacio ideológico. El PSOE dice estar muy preocupado por la emergencia de la extrema derecha, pero sus actos traslucen lo contrario. Más bien parecería que está encantado del auge de personajes como Alvise o el propio VOX. Y me remito, como detalle ilustrativo, a la cocina del CIS: obsesionada como está en engordar los apoyos del propio PSOE y de VOX.

    El CIS da ventaja al PSOE y a VOX. Podemos recorta terreno a Sumar
    Pincha para acceder al cuerpo entero de la noticia, de 15/04/2025, en Público.es

    Podrán ustedes pesar: «es imposible que ese espantajo funcione, nadie es tan crédulo como para pensar que los españoles de hoy, los que no votan izquierda -incluidos los de VOX-, andan pensando nostálgicamente en Franco». Para analizar la calidad persuasiva de un relato, hay que ponerse en los zapatos de aquel a quien va dirigido. Lo cierto es que el elector de izquierda tiene esa percepción del elector de derecha -y por supuesto, todo lo que no vota izquierda, es derecha-. Déjenme traerles una imagen muy ilustrativa.

    Opiniones de los españoles en diferentes issues de política pública
    Viciana H, Hannikainen IR, Gaitán Torres A (2019) The dual nature of partisan prejudice: Morality and identity in a multiparty system. PLoS ONE 14(7): e0219509. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0219509

    Este estudio de 2019 no incluye a VOX, pero nos sirve. Como ven, las preferencias de política pública y las opiniones políticas de los españoles de derecha e izquierda en los asuntos más candentes es muy parecida. Los electores de derecha tienen opiniones más conservadoras sobre algunos temas, como el respeto a los símbolos, y un entusiasmo más comedido sobre otros, como el aborto; en definitiva, lo que cabría de esperar. Sin embargo, si los electores de derecha e izquierda fueran de dos Universos diferentes, lo que encontraríamos no sería la misma forma del gráfico pero desplazada hacia la derecha sobre el mismo eje, sino una imagen especular, completamente opuesta. Algo como esta imagen.

    Imagen distorsionada de los electores de izquierda sobre los de derecha
    Cutre-representación de creación propia sobre qué formas gráficas esperaríamos encontrar de las posiciones políticas de votantes de UP y PP si sus posicionamientos en los principales temas fueran antitéticos -mitad derecha de la imagen-. Las líneas negras de en medio simulan el centro político de la escala de autoubicación ideológica; las moradas, las posiciones de los electores de UP; las azules, las de los electores del PP

    Pues bien, ¿cómo se imaginan ustedes que los electores, en particular los de izquierdas, perciben las posiciones de sus conciudadanos? ¿Creen que la percepción se parece más a la mitad izquierda de la última imagen, o la mitad derecha? Atentos a la siguiente:

    Imagen distorsionada de los electores de izquierda sobre los de derecha. Polarización afectiva
    Viciana H, Hannikainen IR, Gaitán Torres A (2019) The dual nature of partisan prejudice: Morality and identity in a multiparty system. PLoS ONE 14(7): e0219509. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0219509 .

    La imagen muestra, arriba, cómo los electores de los diferentes partidos se perciben a sí mismos en una escala de autoubicación ideológica del 1 al 10, siendo «1» izquierda radical o extrema y «10» derecha radical o extrema; y, abajo, cómo los encuestados perciben a los electores de los diferentes partidos. El rojo corresponde al PSOE, el azul al PP, el morado a Podemos y el naranja a Cs. Como ven, la elipse que representa a Podemos está en la misma posición espacial, aunque sustantivamente agrandada en la mitad de abajo. La interpretación de esto es algo así como, por ejemplo: los votantes de Podemos se perciben como ecologistas y los electores de otros partidos perciben que los votantes de podemos «no comen carne». Es un ejemplo muy burdo, pero sirve. Es decir, los ubican correctamente, aunque proyectan una imagen excesivamente estereotipada, como si sus posiciones no tuvieran matices. El elector del PSOE es percibido como más de derecha que lo que se percibe a sí mismo: probablemente se deba a la influencia en la muestra del elector de Podemos que, en aquellos años, con aquello de «PP-SOE, la misma mierda es», percibían al PSOE como un partido cercano al PP. En cuanto al PP y Cs, la forma de sus elipses ni se parece en forma ni en distribución espacial a lo autopercibido por sus votantes.

    Como ven, la opinión distorsionada de los votantes de izquierda radical deforma -y no es posible exagerarlo- sobremanera las verdaderas posiciones de los electores del resto de partidos en lo referente a los principales temas de interés político. No en vano, como ya les he comentado en el artículo sobre polarización, fue 2015 el pistoletazo de salida a la mutación radical del sistema de partidos, y el desencanto y polarización de los jóvenes de izquierda -entre los que yo mismo me encontraba- dio fuerza a una formación que ha coadyuvado a la transformación radical del sistema político en su conjunto en una dinámica centrífuga que no parece tener fin y de la que el auge VOX es el último -de momento- capítulo de la historia.

    El «espantapájaros» funciona: todos «fachas nostálgicos del franquismo»

    Ya entienden ustedes por qué el espantajo aparentemente inverosímil que ha ideado el Gabinete de Presidencia, efectivamente funciona. Sigamos con el discurso inaugural de «España en Libertad».

    Antes de seguir quisiera que repararan en un recurso comunicativo muy habitual y que ya hemos podido observar varias veces en los pocos fragmentos que llevamos de discurso: las pausas dramáticas de alrededor de 3 segundos son casi una norma que se predica en los manuales de comunicación. Lejos de entorpecer el discurso, mantienen al público conectado: si cualquiera de nosotros estuviera escuchando una batería de oraciones sin pausa alguna, no tardaríamos en perder el hilo y la atención. Así, las pausas generan incertidumbre por lo que seguirá, y cierran los pequeños arcos en los que se estructura la construcción de un relato; y, cuando es pertinente, marcan al público que es el momento de mostrar su entusiasmo, por ejemplo con vítores o aplausos. He de decir que, conociendo las artes de la persuasión, analizas a un orador con una lupa diferente al que recibe el mensaje sin reparar en estos artefactos: se me antoja que las habilidades actorales y oratorias de Sánchez son bastante pobres. Se suele pensar que es una suerte de estratega, y no creo que sea un hombre falto de inteligencia -otra cosa es su nivel intelectual-, pero, honestamente, creo que la mayor parte del crédito ha de atribuírsele a los profesionales de la comunicación de los que se rodea; cosa, por cierto, que no puedo decir de la comunicación de los demás partidos, en particular de la derecha española. No es por alabar gratuitamente a un gremio al que en cierta medida pertenezco, es lo que de verdad creo. Y espero que, cuando hayamos terminado de analizar el discurso y vean lo pulcro que es en su estructura y en el uso de los tres elementos de la persuasión, entiendan por qué llego a esa conclusión y aprendan a evaluar cuando el trabajo de un gabinete en materia de comunicación está bien hecho. Sigamos.

    «Nadie, viniendo de tan atrás, ha llegado tan lejos y en tan poco tiempo como la España democrática«

    Este fragmento del discurso es el que más polémica generó: algunos internautas se apresuraron a comentar que, dada una inflación acumulada del 1.400% en estas 5 décadas -dato este correcto-, los españoles habían perdido poder adquisitivo en términos reales. No pretendo soslayar lo dañino de la inflación (he dedicado este artículo a ese menester): hay ámbitos, como la evolución del precio de la vivienda, en los que la evolución de los precios devoran cualquier incremento del PIB en términos reales y que constituyen auténticos dramas sociales de nuestro tiempo. España es, así, el país de Europa en que la juventud se emancipa más tardíamente, con una media de edad de abandono del hogar de los padres de 30.4 años -una auténtica aberración-. Sin embargo, no es cierto que el PIB per cápita haya caído en términos reales, pues la cifra dada por Sánchez ya está en precios constantes.

    Tweet erróneo sobre la relación entre evolución del PIB real e inflación en España
    https://maldita.es/malditobulo/20250109/renta-per-capita-espana-1975-2025-inflacion/

    Lo que ya no es tan cierto es que doblar la renta per cápita en 50 años sea ninguna hazaña. La mayor parte de los países que se independizaron con el colapso de la URSS y la caída del Bloque del Este y entraron en la UE en 2004, han acometido ese logro en bastante menos años. Desde sus respectivas adhesiones, Polonia, Letonia, Estonia y Lituania han duplicado su PIB per cápita a precios constantes en 20 años, casi alcanzado a España en PIB per cápita.

    GDP per cápita España a precios constantes, respecto a Polonia y los bálticos Letonia, Lituania y Estonia
    Todas las medidas están en PPA para que la comparativa internacional esté ajustada por el coste de vida local: https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.PP.KD?locations=ES-PL-LV-LT-EE

    Los PIB per cápita a precios constantes de Rep. Checa, Eslovenia y Eslovaquia se han más que duplicado desde su adhesión en 2004. Dos de ellas han superado a España en PIB per cápita.

    GDP per cápita España a precios constantes, respecto a República Checa, Eslovenia y Eslovaquia
    https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.PP.KD?locations=ES-CZ-SI-SK En la gráfica parece que España ocupa el segundo lugar por la posición de la etiqueta: ello se debe a un defecto en el interfaz de la página del Banco Mundial, ya que las etiquetas se ordenan por orden de incorporación al gráfico y no por el último valor de la métrica. Eslovenia y Rep. Checa han ya sorpasado el PIB per cápita español

    Entre nuestros vecinos sureños el panorama es similar, con Malta sorpasándonos ampliamente y viniendo de mucho más atrás.

    GDP per cápita España a precios constantes, respecto a sus vecinos del Sur de Europa: Grecia, Malta y Portugal
    https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.PP.KD?locations=ES-GR-MT-PT

    Hungría, Rumanía y Bulgaria (estas dos últimas se adhirieron a la UE en 2007 y la primera en 2004) no se han duplicado desde sus adhesiones, pero están cerca. Y si contamos desde la caída del Muro, se han más que duplicado en bastante menos tiempo de lo que lo hizo España y partiendo de posiciones similares a la que tenía España en 1975.

    GDP per cápita España a precios constantes, respecto a Rumanía, Bulgaria y Hungría
    https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.PP.KD?locations=ES-RO-BG-HU

    Y aquí viene el golpe de realidad más severo:

    GDP per cápita España a precios constantes, respecto a Irlanda
    https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.PP.KD?locations=ES-IE

    En 1994 Irlanda y España tenían el mismo PIB per cápita a paridad, hoy la primera casi triplica a la segunda.

    Más que «Nadie, viniendo de tan atrás, ha llegado tan lejos y en tan poco tiempo como la España democrática», deberíamos decir que «casi nadie lo ha hecho tan mal durante tanto tiempo » como España. El desempeño económico de España en las últimas décadas no es una hazaña, es un desastre en perspectiva comparada, siendo como es un país miembro de la Unión Europea. Y matizar algo aquí: Sánchez utiliza en su alocución la métrica de PIB per cápita a precios constantes y compara la España de 1975 con los países de su entorno, para concluir que sufría de un atraso notable. Yo he utilizado las mismas métricas, buscando ser ecuánime y riguroso, para contrastar sus asertos. Lo preciso porque van a quedarse ojipláticos con los ejercicios de malabares que les quedan por ver: en lo que queda de discurso da unos saltos entre métricas diferentes, dignos del más habilidoso de los acróbatas. En definitiva, pocos países de la UE lo han hecho tan mal desde su adhesión como lo ha hecho España, y, según la vara de medir del Presidente, habríamos de concluir que es un país cada vez más atrasado respecto a los países de su entorno, y, en esto radica una de las principales diferencias con aquel lejano 1975, también respecto de los que no son de su entorno. Lo único que se puede decir a nuestro favor, que en ningún caso justificaría el framing torticero que ha fabricado el Gabinete de Presidencia en lo referente a la trayectoria económica de España, es que algunos de los países que se adhirieron a la UE antes de 2004 tienen trayectorias de estancamiento similares a la española.

    GDP per cápita España a precios constantes, respecto a Francia, Alemania e Italia
    https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.PP.KD?locations=ES-FR-DE-IT

    GDP per cápita España a precios constantes, respecto a otros países de la UE

    En todo caso, esto no es óbice para decir que el aserto «Nadie, viniendo de tan atrás, ha llegado tan lejos y en tan poco tiempo como la España democrática«, es un bulo que no resiste la más mínima evidencia. Quizás hubiera sido un buen momento para que Maldita y Newtral fiscalizaran al gobierno, además de hacerlo con los analfabetos económicos particulares, de los que suelen escribir por twitter en contra del Presidente y que, por alguna razón, parecen ser el target predilecto de los fact-checkers. Supongo que considerarán más peligroso a un freaky comiendo doritos en pijama delante de una pantalla, que las mentiras de todo un Presidente del Gobierno. Pero como he venido aquí a enseñarles de retórica, voy a esforzarme en no perder los estribos.

    Entre pausa dramática y pausa dramática sigue cocinando datos a su gusto: recuerden aquello de que cualquier relato -por falaz o cierto que sea- es defendible con los datos adecuados en la mano. Nos recuerda que la tasa de mortandad infantil española doblaba a la danesa en 1975. Añado que, de hecho, hoy España ha superado -por poco- a Dinamarca en ese indicador. Sin embargo, el relato está construido para enfatizar las diferencias entre nuestro 1975 y nuestro tiempo presente: lo cierto es que España en 1975 estaba alrededor del puesto 30 en este indicador, con una tasa bastante baja, como es propio de un país industrial avanzado que caminaba hacia una economía posindustrial -como las de su entorno, aunque con algo de retraso-. Una vez más, un conjunto de medias verdades o verdades adecuadamente seleccionadas, sirven para dotar de coherencia interna a un storytelling que no es tan cierto como los datos de los que se vale: el truco, recuerden esto para más adelante, es la hábil mezcla de métricas relativas y absolutas, con saltos y omisiones convenientes en las unas y las otras a efecto de dar credibilidad al relato. En este caso refuerza su punto con un cherry picking de un país con una métrica avanzada, lo compara con España en términos relativos y obvia la posición relativa de España frente al mundo. Repite esta pauta todo el discurso, y este caso no es ni de lejos el más grotesco: agárrense el cinturón.

    Evolución de la Tasa de mortalidad infantil en España respecto a Dinamarca y el Mundo en las últimas décadas
    https://data.worldbank.org/indicator/SP.DYN.IMRT.IN?locations=ES-1W-DK&utm_source=chatgpt.com

    Las mayores manipulaciones del discurso nos las trae en el ámbito económico. Las únicas verdades, sin matices, que relata en su discurso es la relativa a la posición de las mujeres y minorías sexuales y la ausencia de libertades públicas y políticas durante la dictadura, así como la proscripción al ámbito privado de las lenguas vernáculas de los territorios bilingües.

    «Quienes cantan las virtudes del autoritarismo quieren que olvidemos estas cosas»

    Pedro Sánchez y su muleta VOX. Feijóo y Abascal preocupados

    El objetivo, recuerden, de todo el artefacto es torpedear a Feijóo, y no a Abascal. Son perfectamente conscientes de que con estas artimañas consiguen dar motivos a mucha gente para escorarse a favor de VOX, y les conviene que así sea: alienan y enfadan a todos los que perciben con nitidez lo burdo de la manipulación, a la vez que motivan al potencial elector socialista a través del miedo. Quien se desangra en el proceso es el PP. Recuerden esto: al PSOE le conviene un VOX fuerte y hará lo posible -lo está haciendo- por conseguirlo.

    Vuelve a relacionar el Guernica, ya ubicado indefinidamente en nuestro país, con los avances de estas décadas: «Todos reconocen […] a nuestro país como una de las democracias más prósperas y plenas de Europa y del mundo […] un país avanzado, influyente, abierto y tolerante […] así que eso es lo que vamos a conmemorar durante este año 2025«. El objetivo: de nuevo, la comparación implícita con los nostálgicos autoritarios para articular la falacia del falso dilema. El discurso está construido como si Sánchez fuera un entusiasta más de los avances democráticos y al servicio de los mismos, pero en realidad está poniendo los símbolos y las emociones que evocan a su servicio mediante la alusión contrastiva con lo que representa la derecha radical. De esto va el discurso: Sánchez y el PSOE son democracia y Progreso, su versión más acabada; y lo que hay a su derecha es o autoritario o tibio en su condena del autoritarismo.

    «Nosotros no somos los únicos que celebramos este tipo de efemérides. De hecho, todos los países de nuestro entorno han celebrado el aniversario de sus democracias, lo han hecho usando el mismo hito que nosotros aquí en España, el aniversario de sus democracias, el inicio del fin de sus dictaduras«

    Otra trampa, esta para justificar su pantomima como si fuera realmente una efeméride de la nación y no un arma arrojadiza contra sus adversarios: gran parte de los países de nuestro entorno no han tenido ninguna dictadura; sí la han tenido Italia, Alemania, Austria, Grecia, Portugal y el bloque del Este; si se quiere contar la Francia de Vichy, adelante. Pero no han pasado por ese trance Reino Unido, Irlanda, los países nórdicos y buena parte de los países de Europa Central. Y, en todo caso, todos sabemos que, cuando habla de nuestro entorno, no se está refiriendo a Yugoslavia y el Pacto de Varsovia… No crean que es un desliz casual, todo está finamente hilado en el discurso.

    Aquí viene la traca final: el grado de impostura alcanzado en este fragmento sorprende, incluso viniendo del nuestro Presidente.

    «En 1975 la esperanza de vida al nacer en España era de 73 años, para que nos hagamos una idea, la misma edad que se tiene en Siria o en Uzbekistán«

    ¡Y no le tiembla el rictus! Una maestro retórico, qué duda cabe… Está comparando la esperanza de vida de un sirio -atravesado como ha estado recientemente su país por la guerra- o un uzbeco en 2025, con la de un español de 1975.

    Esperanza de vida al nacer en España y mundo
    https://datos.bancomundial.org/indicador/SP.DYN.LE00.IN?locations=ES-1W

    España ocupaba en 1975 en torno a la posición 15 en el ranking de esperanza de vida al nacer -una de las mejores posiciones del mundo-. Se suele decir que hoy está, puesto arriba o abajo, en la posición tres; Sánchez se hace eco de esta creencia. En realidad esta cuenta excluye a los microestados: si se los incluye estamos en la posición 9-10 con en torno a los 83 años de esperanza de vida. De nuevo, una selección interesada de las métricas. El grado de manipulación en este fragmento es tan burdo que, me atrevería a decir, constituye una notable falla en el discurso desde el punto de vista comunicativo: hasta el más acérrimo simpatizante del PSOE notará la intención del recurso.

    Y cierro el análisis, que ya va siendo largo, con el ejercicio de manipulación más grotesco -sí, más que el anterior- de todo el discurso. Es uno de los pocos momentos en que tiene que fijar su vista en el texto por varios segundos y, no sé si será mi imaginación, creo que lo ridículo de lo que va a pronunciar le hace escapar una sonrisa.

    «De las 15 mayores economías que existen actualmente en el mundo […] solo hay dos que han logrado pasar de ser dictaduras a democracias y de ser países pobres […] a ser países ricos con un PIB per cápita que duplica la media global […] solo dos, Corea del Sur y España han sido capaces de lograrlo«

    Primero utiliza una referencia absoluta, el PIB, para colocar a España entre las 15 mayores economías del mundo y luego salta al PIB per cápita, una métrica relativa. ¿Por qué lo hace? Pues bien, i) si utiliza la métrica absoluta sin ponderar por población, coloca a España entre las 15 mayores economías mundiales; ii) si utilizara la métrica relativa -PIB per cápita- España caería, puesto arriba o abajo, al 30-35, según si se considera nominalmente o a precios constantes, si se ajustara al PPA y dependiendo del año; iii) utilizar la métrica absoluta permite, además de maquillar la verdadera posición de riqueza de los españoles en el ranking mundial, excluir a una buena cantidad de países que han pasado de ser dictaduras pobres a democracias ricas, iv) si utilizara la métrica relativa, tendría que añadir a su lista de dos -Corea del Sur y España- unos cuantos países más, a saber: Chipre, Eslovenia, Estonia, Portugal, Lituania, Eslovaquia, Letonia, Grecia, Polonia, Croacia, Rumanía, Bulgaria o Hungría…

    Caricatura de Pedro Sánchez, sonrisa malvada

    Sorprendería ver a todo un Presidente manipular tan burdamente, pero lo cierto es que es práctica habitual en los que le han precedido y el uso de la retórica es una actividad consustancial a la política, y a la política democrática en especial, más cuanto más mediatizada esté. Recomiendo la lectura de «El Libro Negro de TVE» de J.F. Lamata y su canal de Youtube, La Hemeroteca del buitre: solemos pensar, por una suerte de sesgo de actualidad, que el que nos está mintiendo a fecha presente tiene una predisposición mayor para hacerlo que sus predecesores; Lamata demuestra que no es el caso. Lo que sí juega a favor de Sánchez es que la polarización ha ensanchado la ventana de Oberton en lo que a las tragaderas de su potencial elector se refiere: y lo está aprovechando, vaya que sí. Miente más, pero porque puede, no porque tenga menos ética que otros políticos: generalmente no tienen ninguna; y el PP del Prestige o el 11M son buena prueba de ello. Me vuelvo a remitir a mi artículo sobre polarización si quieren entender el por qué la coyuntura actual facilita la manipulación al aumentar la aversión afectivo-ideológica a los adversarios. Lo que sí que sorprende y dista de ser admisible, es la total ausencia de los fact-checkers como Newtral y Maldita a la hora de fiscalizar la manipulación gubernamental. Eso no tiene perdón, más si cabe conociendo su maña y sus ganas para fiscalizar a twiteros particulares.

    Parafraseo al propio Presidente: la democracia se defiende

    «combatiendo las fake news, porque las mentiras y la desinformación son la principal arma de los enemigos de la democracia»

    Epílogo

    Recapitulemos:

    Logos: el paso de la Dictadura a la Democracia ha supuesto un salto estratosférico de bienestar en todos los órdenes; ha sido un camino de Progreso. Componente racional del discurso. En definitiva, el objeto del artefacto es proyectar la imagen de que la España democrática es excepcional en el mundo, en lo positivo, y que la España tardofranquista era excepcional también, pero en lo negativo.

    Ethos: nosotros representamos el Progreso; el salto de bienestar de estas décadas está ligado a la obra de gobierno del PSOE. Esto no se ha hecho explícito en el discurso; hábilmente han guardado la compostura de declararlo abiertamente: no hace falta, el público al que está dirigido el mensaje lo cree de antemano. Tal asociación constituye la base de la credibilidad del orador. Lo positivo está relacionado con el PSOE y su obra progresista de gobierno, y va tocando a lo largo del discurso los diferentes issues que asociamos con la política progresista; del otro lado están los representantes del pasado, sus nostálgicos, que buscan retrotraernos décadas atrás en la oscuridad.

    Pathos: La idea de Progreso es en sí mismo el núcleo de la forma mentis de la Modernidad. Parafraseando a Raymond Aron, la muy sensata premisa de que cualquier época -presente, pasada o futura- es excelente para estar vivo, contrasta con el sentido común del hombre moderno: hoy es mejor que ayer, y mañana es mejor que hoy. Así, el Progreso, la Democracia, el Bienestar, forman un triángulo virtuoso que sirve de anclaje para el contenido objetivo del discurso a través del subsconsciente del oyente, a través de sus emociones. El anclaje es, para los estudiosos de la retórica, la clave del discurso: liga el mensaje que está recibiendo pasivamente el oyente a sus propias creencias, le hace partícipe activo del discurso, y, por ello, evoca sus emociones y sentido de pertenencia; sirve, incluso, para vencer resistencias a aspectos novedosos, al atarlos a las concepciones preexistentes. Normalmente, las técnicas más sofisticadas de anclaje hacen uso de la metáfora como forma de evocar lo que no está presente y que es preexistente en el acervo popular, en definitiva, en las mentes del público; Sánchez y su gabinete retuercen y manipulan la realidad para ajustarla a las creencias acendradas en ese acervo popular.

    Así, el artefacto comunicativo está diseñado para evocar emociones que emergen de los más acendrados valores y códigos identitarios del oyente. Llaman al miedo, a la necesidad de defender aquello que más valioso es para el colectivo. La ética sobre lo colectivo, por más abstracta que pueda llegar a ser, sirve de válvula de escape al malestar cotidiano: puede irte mal a nivel laboral, de salud, etc., pero si conservas tu virtud cívica, vas a la cama tranquilo cada noche. La estrategia de comunicación busca tocar esa fibra. La extrema derecha es una amenaza para todo lo que somos, lo que hemos construido, lo que podemos llegar a ser. Y la forma más eficaz de defenderlo, es el voto.

    Como ven, este discurso y el conjunto de actos que inaugura, con la etiqueta «España en libertad», y que pretenden -en apariencia- ser una efeméride colectiva de toda la nación, son en realidad un -magistralmente camuflado- llamamiento al voto socialista. Da igual lo que VOX sea, deje de ser, o pretenda ser: es y será la muleta del Partido Socialista; un arma que esgrimir en detrimento de Feijóo. Es una consecuencia inevitable, estructural, de los sistemas de partidos pluralistas polarizados. A río revuelto, ganancia de pescadores. O, como dije en otro lugar, la polarización es el triunfo de los villanos.

    Como dice Sánchez «la libertad nunca se conquista de forma permanente«. Quizás el mayor peligro de estas estrategias comunicativas cortoplacistas e irresponsables sea que, de tanto gritar. ¡qué viene el lobo!, gran parte de la población, los más desafectos -y con muchos motivos para estarlo-, terminen por hacer callo e ignorar los peligros cuando el lobo venga de verdad. Ellos dirán «¡¿Veis? Teníamos razón! Son gente reaccionaria, son fascistas y siempre lo han sido». La historia no se repite, pero rima.